Gypsy Style

Debrayes, Despapayes y Ayes de Carlos El Gitano

Nos mudamos

Gracias por haberme seguido en este blog por tanto tiempo, desde los Spaces en su auge hasta su declive y eventual cierre. He decidido “retirar” este blog y abrir uno nuevo. Ahora puedes leerme aquí:

http://carlosthegypsy.wordpress.com/

Si te han gustado mis textos y quieres seguir leyéndolos, te invito a seguirme en ese nuevo blog.

(Si no te han gustado mis textos, pues… que malos gustos tienes. Soy genial).

Saludos y gracias.

+999 mensajes sin leer

Me detengo un momento. Espanto a esas aves de carroña que rondan mi mente y nublan mi visión. Veo la realidad sin juicio, sin prejuicio, sin perjuicio de la distracción. La cuenta de correo dice +999 emails sin leer. Llegó tan alto que decidió que ya no valía la pena seguir contando. Solo sabemos que son más de mil. Y mil es mucho, cuando se supone que cada unidad cuenta, mil es mucho.

(Si hablamos de dinero entonces no, en estos días “mil pesos” ya no significa mucho. Pero ese es otro cuento.)

Veo la pantalla. Todos esos mensajes ignorados, doy click en cualquiera. Es verdad, estoy suscrito a esa página para que me envíen tips de fotografía, está bueno este consejo, aprendí algo nuevo.

Click en otro. Descargar gratuitamente la “tipografía del mes” que normalmente cuesta 20 dólares. Excelente… ah… era del mes pasado, la promoción expiró. Que lástima, está muy bonita esa tipografía.

Uno más. Mi hermano me invita a ver un video que le gustó en YouTube. Qué bonito… ahora recuerdo que me preguntó mi opinión sobre el video… hace tiempo…

Click. Evento de Jazz gratuito en el Museo de Arte Moderno… hace 3 meses. Que mal, con lo que me gusta el jazz.

¿Cuántas cosas más me habré perdido?

Ciertamente hay mucha basura por aquí, cosas que no extrañaré borrar sin haber abierto (creo que puedo vivir sin los recordatorios automáticos del calendario de Google), pero también es seguro que hay muchas cosas valiosas, importantes, que están allí, esperando a ser leídas, para sorprenderme, divertirme, o más probable, hacer que me lamente por no haberlas visto antes.

Y eso te pone a pensar, ¿cuántas cosas más ignoras cada día, porque estás tan ocupado en el ajetreo diario, sumido en las preocupaciones, atendiendo lo urgente en lugar de lo importante?

Y eso que yo me distraigo fácil…

Oh, cuánto me gustaría sentarme y abrirlos uno por uno, sin saber qué esperar (me taparé un ojo para no ver el remitente y título del mensaje) y disfrutar ese proceso de descubrimiento, aunque a estas alturas sea algo más arqueológico, porque son puras cosas que ya pasaron.

Pero son +999

Y eso es mucho.

Miro hacia atrás y trato de descubrir el punto en mi vida en que las cosas se salieron de control, en que todo dejó de importar, en que “esto es temporal” se convirtió en “esto es normal”, simplemente por la costumbre. Hay tanto… pero TANTO que está a medias, que ha expirado, que se ha desperdiciado.

Y me pregunto: ¿Cómo debo abordarlo?

¿Me fajo de determinación y paciencia y comienzo a arreglar una cosa a la vez, al tiempo que procuro atender lo nuevo para que no siga haciéndose más grande esa pila?

¿O lo elimino todo  y empezamos desde cero? Borrón y cuenta nueva.

Admisiblemente, hay tantas cosas que han perdido vigencia que conservarlas ya no tiene caso. Pero me preocupan las joyitas que podrían estar escondidas por allí, y que no han tenido su oportunidad.

Nunca he podido ser realmente impulsivo como algunas personas. No sé si admiro eso o simplemente me sorprende por lo inconcebible. A veces me dan ganas de dejarlo todo atrás, así nomás, irme a otro lugar, empezar de nuevo, porque siento que me he desviado tanto que retomar el camino es más complicado.

Pero aquí sigo… será por costumbre, perseverancia o ignorancia, o tal vez una combinación de todo eso. Por lo menos mi constancia ha rendido frutos, no lo niego ni desprecio, estoy mejor que antes, pero me he vuelto esclavo de mi negocio en lugar de propietario. Ah, qué enroque tan inconveniente…

Una hora mirando emails olvidados. En lugar de enviar esos documentos que urgen para mañana a las 8 am.

Vengan aves, aquí alrededor de mi mente de nuevo.  Hora de volver a la realidad, atender lo que es para hoy y para mañana, antes de que se acumule.

 

 

Y tengo 5 cuentas de email…

Cosas que no encuentro

Mi vida en los últimos años ha llevado un ritmo mas rápido del que soy capaz de manejar, como si fuera un juego de Tetris en el que las piezas caen demasiado rápido como para pensar bien dónde ponerlas. Así, terminas dejando huecos entre lineas o apilando piezas a los lados mientras esperas que llegue esa de 4-en-linea que arreglaría todo, así, es como terminas moviendo tus cosas de tu escritorio a una caja, de la caja a una bolsa, de la bolsa a un rincón, del rincón a la cama, y de la cama a otras cajas, extraviando en el transcurso varias cosas que ahorita no encuentro, y otras tantas que incluso ya olvidé que tenía. Lo peor del caso es que esto aplica no solo a mis cosas, sino a toda mi vida…

Cosas que no encuentro

– La otra llave del auto

– Los audífonos de mi teléfono

– Todas las extensiones eléctricas

– El teclado de la PC

– Mi libreta de ideas geniales

– Mi colección de Pepsi Cards

– Mis tenis rotos 

– Mi borrador profesional

– Mi camisa blanca favorita

– La razón por la que ella me dejó

– Una persona que me quiera

– La forma de no preocuparme tanto

– Algo que me apasione

– Emoción en mi vida

– Los sueños que tenía antes

– La claridad de a dónde voy

– La fuerza para llorar, gritar, dejarme sentir

– El momento en que mi vida se estancó

– La motivación para hacer ejercicio

– El tiempo para escribir… o para cualquier cosa que no sea trabajo de hecho

– A mi… no me hallo, no me encuentro… y eso… eso es lo peor.

Pero mientras sigo… por pura inercia, sobreviviendo porque no hay de otra. Necesito tiempo, necesito dejar de preocuparme, necesito sentirme tranquilo, y poder reorganizar mi vida, sacar de esas cajas todo aquello que solo he estado moviendo de un lugar a otro, recuperar lo perdido y tirar lo que ya no sirve.

 

Tal vez debería prenderle fuego a todo…

Carta de despedida que nunca leerás

Y pasa que aunque no estabas junto a mi, siempre estabas conmigo

Pasa que tratar de no pensarte no me sale.

Pasa que me quedo como caballo sin jinete, avanzando solo por costumbre pero sin un propósito.

El propósito eras tú.

¿Y ahora?

Dicen “reencuéntrate”, “date un tiempo para ti”.

No necesito quererme, me agrado, pero me conozco tan bien que a veces no me soy tan interesante, y me aburro.

Tú por otro lado, siempre me sorprendías, siempre eras nueva, siempre me emocionabas.

Tal vez yo te aburría…

Me trato de convencer de que es bueno alejarme de ti, no hablarte, no pensarte, no buscarte, no recordarte.

Temo que tú te olvides de mi.

Si nos alejamos un poco y dejaste de quererme… si me voy más lejos ¿qué pasará conmigo? Tal vez no debería importarme en realidad… pero… me importa…

Tal vez me gana el ego. Ya me conoces.

Dicen que me distraiga. Que salga.

No tengo amigos, o al menos ya nadie me invita a nada. ¿Salir solo? Eso lo vengo haciendo por años… ya no lo quiero, yo quería salir contigo.

Quería despertar a tu lado todos los días, quería salir con un beso de tus labios y llevar a los niños a la escuela, quería abrazarte en las noches frías y lluviosas, compartir un café junto a la ventana, ver películas en la cama, quería reír contigo, bailar contigo, hacerte el amor, quería las pequeñas cosas de la vida… contigo.

Y ahora que no podré tener lo que quise. ¿Qué hago?

No estoy buscando una novia, no era por estar en una relación, era por estar contigo, porque contigo todo se sentía… bien, sentía que estaba donde yo debía estar.

Me culpo.

Me culpo por no luchar más fuerte, por no arriesgarme más, por no trabajar más duro, por no haber estado allá, por haberte dejado ir.

Tú lo decidiste, pero creo que fue mi culpa que se dieran las cosas así.

De verdad te deseo que encuentres alguien que llene tu vida como yo no supe hacerlo. Te amo, tal vez más ahora que te he perdido. Yo te amo, y tú ya no me amas, no me escogiste a mi, nunca pude contarle al mundo que te amaba, tal vez es de las cosas que más me duelen, pensar en lo que pudo ser y ya no será.

Quiero verte en unos años.

Sonriente, feliz, plena, por fin sin todas las cosas que temías sobre nosotros, que la vida te llene de alegrías. Eso quiero para ti.

¿Y yo? no sé… dices que hay millones de mujeres mejores que tú. Nunca lo entendiste, no quiero a alguien mejor, quiero alguien como tú.

Pero debo dejarte seguir adelante y encontrar la felicidad.

Adios Muñekita, te mandaría esta carta pero es que estoy tratando de olvidarte…

 

Y pasa que tratar de no pensarte también es pensarte.

NEM

 

Día del padre…

Ya olvidé…

 

Hace cuánto tiempo… fue la última vez…

 

Que lo vi entrar por la puerta.

Que dije “Papá!” con una sonrisa.

Que sentí sus manos duras y escuché su voz aguardentosa.

Que me sentí protegido… respaldado… seguro.

Que me daba satisfacción hacerlo sentir orgulloso de mi.

….

Ya olvidé… hace cuánto tiempo….

Que yo tuve que ocupar su lugar, sin haberlo pedido ni estar preparado…

Y es algo tan duro…

 

Tan solitario…

 

Los envidio, los envidio a todos… quienes a pesar de las circunstancias han tenido a alguien cuidándolos y guiándolos y simplemente… estando ahí….

No lo desaprovechen, no le resten importancia, aprécienlo…

Porque un día… ya no estará…

 

Feliz día del padre.

Aprender a leer entre lineas

A lo largo de mi vida me ha tocado aprender por la mala que los avisos económicos siempre tienen significados ocultos. Por ejemplo, para las ofertas de trabajo:

Si el anuncio dice En realidad significa
Con ganas de trabajar

Con ganas de superación

Sueldo competitivo

Sepa trabajar bajo presión

Conocimientos de marketing

Tolerancia a la frustración

Oportunidad de crecimiento

Excelente ambiente de trabajo

Que sea creativo

Trabajo explotador

El sueldo es miserable

Salario mínimo

Jefe temperamental

Ventas por teléfono

Te pagan por comisión

De una úlcera…

50 personas en el mismo cuarto

No te dan con qué trabajar

Similarmente, cuando buscas comprar un auto:

Si el anuncio dice En realidad significa
Excelentes condiciones.

Poco uso, factura original, papeles al día, único dueño.

Precio de remate.

Solo 5,000 km.

 

Pintura original.

Cambio por camioneta.

 

Equipado

Cambio por Chevy/Vocho

Clásico

Restaurado

Por afuera bien, motor jodido.

Piden por el carro lo que pagaron en la agencia cuando era nuevo.

El carro está para el chatarrero.

Cuando dejó de funcionar el contador de kilometraje.

Se le está cayendo como si tuviera lepra.

Solía usar el carro como camioneta, los amortiguadores están fregados.

Le puse un estéreo nuevo y por eso pido 15 mil pesos más.

El carro da 0 km por litro.

De los 80’s y sin aire acondicionado

Chocado

Ahora veo la importancia de aprender sinónimos y eufemismos en la secundaria…

Do something amazing

Hay un par de comerciales que (aunque comerciales) tienen un mensaje o filosofía que me han gustado mucho. Uno dice:

“Doing things differently, leads to something exceptional” 

(Hacer las cosas de forma diferente, conlleva a algo excepcional)

y el otro dice:

“You can achieve immortality simply by doing one great thing”

(Puedes alcanzar la inmortalidad simplemente haciendo algo grandioso)

No es que me deje llevar por un par de anuncios, pero estas frases me han llegado mucho. Creo ser una persona creativa, tengo tantas ideas y sueños, algunas tan realistas, algunas tan fumadas, pero sea como sea, creo tener la capacidad de hacer… algo… algo diferente, algo grande… algo asombroso.

Soy una persona afortunada, puedo trabajar de algo que me gusta, y aunque no me va tan bien como me gustaría, tampoco me va tan mal. Sobrevivo.

Sin embargo reviso mi portafolios y… me gustan tan poquitas cosas. Llevo 6 años haciendo esto y no puedo escoger algo que diga “Esto… esto es novedoso, esto es original, esto es impresionante, esto me representa, esto lo quiero presumir”.

Veo a principiantes haciendo sus “pininos” y mostrando sus trabajos con mucho orgullo y considerándose la 9a maravilla. Los veo y recuerdo que yo fui así alguna vez, creí saberlo todo y estar al nivel (o por encima) de profesionales consumados “Yo puedo hacerlo mejor”.

Ahora que estoy del otro lado (y que de verdad puedo hacerlo mejor…), no me veo haciéndolo, no estoy creando nada, no estoy explorando formas diferentes, nada. Solo hacemos lo que pide el cliente, cumplimos en tiempo y forma, para cobrar y poder pagar las cuentas…

En dónde quedaron los sueños?

Ideas para comics, películas, comerciales, sitios web, productos cotidianos, tecnología, videojuegos, toda esa creatividad… nomás se ha ido acumulando en el baúl del “algún día” y lo peor es que cada vez es menos la frecuencia con que se agregan cosas al baúl.

Quiero hacer algo… asombroso

Algo original, algo propio, algo que quiera presumir, algo que sea solo por gusto y no por necesidad.

A como veo el mundo, creo que incluso eso es algo necesario para tener éxito en mi profesión. Aquellos a quienes veo sobresalir, son los que han tenido la dedicación para crear algo original, sin importar si le gustará a los demás o no, simplemente crearlo, mostrárselo al mundo y que las cosas pasen si tienen que pasar, y si no… pues ahí está de todas formas.

Pero… no… hallo… cómo… todavía. Si apenas y tengo tiempo para atender a los clientes, cómo?… cómo sentarse a crear una obra maestra sin importar el tiempo y los recursos?

Necesito ganarme la lotería… lo NECESITO.

Ya sé… seguramente aquellos otros a quienes admiro por su creatividad tampoco lo han tenido fácil para llevar a cabo su visión y lograr destacar por ello. Pero lo que sea de cada quien… yo todavía no le hallo.

(Tal vez debería de dejar de perder mi tiempo escribiendo cosas y quejándome)

Mientras… aquí estamos, aún tratando de ejercitar la mente, seguir pensando como cuando era un chavito y soñar con algo… asombroso. Solo espero que no se me haga demasiado tarde.

 

Dibujando un carrusel

Estoy dibujando un carrusel.

(Bueno en realidad ya lo terminé pero falta digitalizarlo).

He vuelto a dibujar luego de… mucho, mucho tiempo. Descubrí que las manos también se oxidan.

Afortunadamente todavía tengo buen trazo, y algunas cosas no cambian, como que la punta del lápiz siempre salga rota al sacarle punta vez tras vez tras vez…

Frustrante, pero hasta eso extrañaba.

Y ahora regreso a escribir luego de… mucho, mucho tiempo. Descubrí que ya no soy el mismo.

Más “maduro”, más “rellenito”, más… “serio”.

(Sí, todo con comillas)

Algunos cambios buenos, algunos no tanto, y algunas cosas que esperaba que cambiaran… y todavía no.

Sigo queriendo las mismas cosas. Soy obstinado (yo le digo “determinación”). Al menos ahora he aprendido la diferencia entre “necesitar” y “querer”.

Necesidades tengo muy pocas, no soy un hombre que se complique la vida. Comer, dormir, internet. Cosas esenciales.

Pero deseos, anhelos, “quieros”, de esos todavía tengo muchos. Algunos admito son meros caprichos, otros los veo más como realización personal. Algunos los he alcanzado, algunos… probablemente solo son sueños guajiros. Pero son las cosas que me mantienen en movimiento, el ímpetu.

El reto a mi mismo.

Ojalá pudiese hacer que el tiempo pase más lento cuando yo quiera (solo se alenta cuando esperas el metropolitano a las 3 de la tarde…). Al menos he aprendido a hacer que pase más rápido.

Oooh… música…

Por cierto, dejé de llevar la cuenta de los años hace… un par de años? Prefiero no saber y mantenerme al margen de los paradigmas sociales sobre la edad.

(Mírenme, usando palabras domingueras en domingo…)

Y así, sin restricciones… seguir oyendo música para pasar el tiempo, luchar por mis metas, buscar horizontes nuevos (o al menos menos calurosos) y volver a dibujar… aunque el lápiz no quiera cooperar…

Estoy dibujando un carrusel.

 

Calentamiento Global

Hace calor… hace tanto calor…

– Que al salir pasamos brincando de sombra en sombra y cuando pasa un avión corremos debajo de él.

– Que al termómetro ya se le acabaron las rayitas.

– Que ni las iguanas salen a asolearse.

– Que los huevos se fríen en los asientos metálicos del paradero del camión (y ojalá estuviera hablando de huevos de gallina…)

– Que en mi casa tomamos turnos para dormir en el refrigerador.

– Que nos cubrimos de protector solar hasta parecer pastel derretido.

– Que usamos lentes oscuros de esos que sirven para soldar y ver eclipses.

– Que el agua caliente es la del tinaco y la fría la del calentador.

– Que preparamos café con el agua de la llave.

– Que los relojes de pulsera dejan marcada la piel como si fueramos ganado.

– Que si usas el celular más de 20 segundos se empieza a derretir  sobre tu cara…

– Que es costumbre llevar 3 camisas: Una para sudar en el camino, una para usar en el trabajo, y una para sudar en el camino de regreso a casa.

– Que el aire quema los pelitos de la nariz al respirar.

– Que estoy pensando seriamente volverme velador nocturno (aunque seguramente esos puestos están muy solicitados ahorita).

– O mudarme a un lugar menos caluroso como… Neptuno…

– Que los pollos asados y el chicharrón los hacen así nomás poniéndolos al sol.

– Que la moda pronto será usar trajes carnavalescos con brillantina que refleje la luz (que retrofuturistas nos veremos).

– Que los helados se derriten antes de llegar a tu boca (por eso siempre pido vasito en lugar de cono).

– Que he empezado a usar gorra. (shock!!)

– Que en lugar de echarle sal a la comida le echo cubitos de hielo.

Aaaah… al menos las tortillas nunca se enfrían así…

Hace un par de minutos…

 
Mi mamá escucha una serie de ruidos alarmantes provenientes de la escalera, que concluyen con un "aaaauch!" emitido por su seguro servidor
 
– ¿Qué te pasó hijo? –
 
– Me caí subiendo la escalera –
 
– ¿Estás bien? –
 
– Sí gracias, afortunadamente el teléfono celular amortiguó mi caída… –
 
 
 
 
Aaah, cómo odio que los aparatos se golpeen… el cuerpo como quiera se cura de los moretones pero las cosas cuestan dinero!
 
Me esperaré a que salgan los celulares orgánicos….
 
 
 

Aaauch

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