Gypsy Style

Debrayes, Despapayes y Ayes de Carlos El Gitano

Si todos pudieran ver el mundo como yo

 
– Todos nos veríamos más guapos en el espejo… especialmente en las mañanas
 
– Todos nos sentaríamos junto a la ventana con un café o un vaso de leche a ver el amanecer
 
– Todos diríamos "Buenos días!" con un abrazo
 
– Todos escucharíamos música camino al trabajo… sin necesidad de un i-pod ni mp3
 
– Todos nos la pasaríamos jugando en el trabajo, y al final del día de alguna forma resultará que estuvimos trabajando…
 
– Todos nos detendríamos al caminar para tomarle fotos a cosas curiosas, hermosas, o graciosas
 
– Todos acariciaríamos las hojas de los árboles al pasar debajo
 
– Todos saludaríamos y haríamos una reverencia cortés al pasar junto a un gato o perro callejero (y nos devolverían la reverencia)
 
– Todos cantaríamos en voz alta o bailaríamos cuando nadie nos ve en la calle (o al menos eso creemos)
 
– Todos saldríamos en YouTube en un video llamado "gente que baila en la calle creyendo que nadie los ve" (y seríamos famosos!)
 
– Todos inventaríamos historias, canciones, y entradas de blog mientras viajamos en el transporte público
 
– Y luego probablemente se nos olvidarían la mitad de ellas (hay que poner internet en los camiones)
 
– Todos jugaríamos con el viento cuando pasa entre tus dedos
 
– Todos brincaríamos lo más posible: al bajar del camión, al subir escalones, al encontrarse con un charco (excepto al bañarse, háganme caso…)
 
– Todos pondríamos música romántica y nostálgica a la hora de cenar (nada mejor para la digestión)
 
– Todos nos despertaríamos de vez en cuando en las madrugadas, solo para ver el mundo en silencio
 
– No habría contaminación, calentamiento global, especies en extinción, países en guerra, crimen, corrupción, ni enfermedades…. digo yo
 
 

Qué alucine… al menos tendría de qué hablar con todo mundo…

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Hoy

 
Hoy me desperté tarde.
 
Siempre me levanto con el pie derecho. Porque el lado izquierdo está pegado a la pared (optimismo forzoso…)
 
Hoy me despedí de mi abuela.
 
Viajó de regresó a su casa. Siempre me deja dinero antes de irse… aunque gano 1000 veces más. Cómo la quiero.
 
Hoy caminé al trabajo.
 
Desde hace 5 días no hay internet en la oficina. Estoy temporalmente en un lugar prestado.
 
Hoy vi un accidente de auto.
 
Nada grave pero sí espectacular. Primera vez que veo un accidente suceder.
 
Hoy cobré $_$
 
Siempre me da tentación tener dinero en mano. Por eso mejor lo metí al banco.
 
Hoy vi unas piernas muy buenas.
 
Aaaah… hay días que estoy tan caliente…
 
Hoy hablé de fotografía.
 
Y tomé suficiente café como para estar 3 días sin dormir.
 
Hoy conocí un diseñador gráfico.
 
Que ha escuchado de mi empresa… se siente bien tener prestigio.
 
Hoy me faltaron cosas por hacer.
 
Así que mañana serán más.
 
Hoy quise escribir esto.
 
Porque todavía no termino lo de Xiomara.
 
Hoy ya es mañana….
 
Jaja.

¿Está lloviendo?

 
HOY EN LA OFICINA
 
Escucho un sonido lejano como murmullo de lluvia "shhhhhh".  Pregunto al ejecutivo sentado frente a mí:
 
– ¿Está lloviendo? – 
 
– No sé… – Se levanta y va a la puerta de la oficina. Lo escucho preguntar a la secretaria:
 
– ¿Está lloviendo? –
 
– No sé, espere, iré a la ventana… – (Para este momento ya era bastante ruidosa la lluvia)
 
– Sí, está lloviendo! – gritó la secretaria a lo lejos
 
– Regresa el ejecutivo de cuenta a sentarse frente a mí y retoma su trabajo
 
– Sí Carlos, está lloviendo –
 
 
 
 
 
Me fui riendo de eso todo el camino de regreso a casa…. pero bueno… qué amables…
 
 

Hago un paréntesis mientras termino de escribir lo de Xiomara, subiré las continuaciones pronto.

Xiomara – Parte 2

Todos en San Lázaro tenían una rutina matinal. Las mujeres se levantaban muy temprano para preparar un vaso de matunal, la bebida a base de tunas, maíz y otros ingredientes que los hombres bebían antes de irse al campo a trabajar, o atender sus negocios y oficios.  Los niños bebían leche y desayunaban tuna en trozos cubiertos de miel antes de partir para la escuela. Doña Carmita abría la puerta de su casa a las siete en punto para vender las bolas de masa de maíz para tortillas y las bolas para preparar el delicioso matunal, en variantes blanco y con cacao. Don Nacho León, el bisabuelo de Carlos León, abría su local y se ponía a barrer la entrada y a acomodar sus botellas con menjurjes. Era un hombre muy metódico y detallista, como buen alquimista que era.
 
La escuela quedaba en la lomita, a menos de 5 minutos caminando desde cualquier casa. Como solo tenía 3 salones y todo el conocimiento del mundo cabía en 3 libros, solo los niños tenían que ir a la escuela. Los jóvenes (que ya sabían todo el conocimiento del mundo) ayudaban en el campo o en algún oficio, eso sí que requiere muchos años para aprenderse.
 
Carlos León hacía cosas que la gente necesitara. Si necesitaban un morral hacía un morral, si necesitaban un candil hacía un candil, si necesitaban un caballo hacía un caballo. Mientras trabajaba en un hacer una sombrilla pensaba en la noche anterior, Xiomara se veía tan hermosa, recostada en la arena en completa paz, enamorada de la luna, con su vestido blanco parecía haberse caído del cielo y estar flotando en aguas calmas como un pétalo de flor… Carlos se detuvo repentinamente, la sombrilla que estaba haciendo parecía ya una flor, tuvo que ponerse a corregirlo.
 
Pensó también en lo que le había contado la China (su prima) sobre la estadía temporal de Xiomara, por lo que si quería acercarse a ella tenía que ser ya, cada día que pasaba era un día menos para estar a su lado. Su problema eran las palabras, nunca había sido muy bueno con las palabras; por eso hacía cosas, sus manos se expresaban mejor que sus labios. Si tan solo fuese tan fácil…

Se le ocurrió ir a visitar al maestro Castillo, quien era escritor, y seguramente podría ayudarle a expresar lo que sentía. Era pasada la hora de la comida cuando salió, a esa hora el pueblo dormía la siesta; las calles estaban vacías y silenciosas, inclusive los perros descansaban a la sombra de alguna casa, resguardándose del sol en su punto más cálido. Carlos caminaba impasible, era conocido por no sentir calor, ni frío, ni cansancio, ni dolor, ni miedo; y sin embargo con Xiomara se sentía tan… inseguro, su corazón se aceleraba, su piel perdía el color, y su cerebro no podía pensar en algo más que "me gustas".

Obviamente esa no podía ser la primera frase que le dirigiera. Sería tan tonto, seguro que varios se lo han dicho antes.

Ciertamente Carlos nunca había entablado conversación con ella, es más, ni siquiera habían cruzado las miradas. Sin embargo en esos días el amor era mucho más simple; bastaba con mirar a alguien reír, verla bailar en la calle sin importar lo que los demás piensen, saber que canta en las mañanas y que pasa las noches admirando la luna, para saber que era una persona especial, para enamorarse.

Al dar la vuelta a una esquina la vio al final de la cuadra, cruzando la calle, con su andar tan peculiar que hacía su cabello danzar sobre su espalda. Carlos comenzó a respirar con dificultad, por un momento se quedó paralizado y luego se escondió rápidamente detrás de la esquina, mientras la veía desaparecer del otro lado de la calle. Recostado en la pared se dejó deslizar hasta el suelo, mientras recuperaba el aliento y se reprochaba su reacción.. ¿esconderse? Se sentía tan fuera de sí cada vez que se trataba de ella.

– Carlitos!! – Exclamó con sorpresa el maestro Castillo al abrir la puerta. – ¿Qué te trae por aquí? –

– Buenas tardes maestro… ¿no interrumpo? –

– Para nada, para nada, acabo de terminar con unas… asesorías. De hecho me da gusto verte por aquí. –

– ¿Se le ofrece algo maestro? –

– Sí, pero todo en su momento y en su lugar. Ahorita tú eres la visita y yo el anfitrión, ¿en qué puedo ayudarte? –

– Pues… no sé cómo decirlo… ammm… hay… alguien que me gusta y pues… no sé… cómo decírselo, cómo acercarme a ella… y… eso. –

– Aaaah, ya veo… ¿y quién es esta chica especial? –

– ……… Xiomara –

– Oh sí, ella es única… tienes buen gusto Carlitos, y me atrevo a decir que harían una bonita pareja. Aunque… sabes que ella no estará aquí mucho tiempo verdad? –

– Ya me dijeron –

– Y aún así quieres estar con ella –

– Aunque fuera por solo un minuto –

– Bien, te voy a ayudar… –

 

Xiomara – Parte 1

 
Era una hermosa noche, la luna llena alumbraba como si fuera un faro en el cielo, permitiendo una visibilidad nocturna muy apreciada pues a esas horas ya no había electricidad en el pueblo, Pablo Narváez – el que daba la luz – se dormía temprano.
 
Casi todos los que tenían que madrugar se acostaban a dormir temprano. Solo los que dormían de día salían en las noches a comer algo o simplemente a pasear, aunque ellos podían ver perfectamente de noche, incluso con nada más que la luz de las estrellas. Y el único que nunca dormía era Don Panchito, para él siempre era de noche y no necesitaba dormir.
 
Aunque recientemente Carlos León le hacía la competencia. No por voluntad, sino porque estaba enamorado. Todas las noches se acostaba pensando en Xiomara, la sobrina del Licenciado Culebro, pensando en la forma de acercarse a ella y… platicar o… algo… ser notado.  Imaginaba escenarios, momentos en los que "casualmente" coincidieran, y la plática surgiese.  A veces se imaginaba rescatándola de algún problema que tuviera, y ganarse su admiración e interés.
 
" Eso fue…. sorprendente…. gracias por ayudarme, me llamo Xiomara, y tú? "
 
Sin poder dormir, Carlos se levantó de la cama, subió al techo y se puso a contemplar la quietud nocturna del pueblo. Su prima lo vio desde el techo de lámina del tinaco y corrió a sentarse junto a él.
 
– Hola Primis – dijo mientras se acomodaba junto a Carlos.
 
– Qué onda China –
 
– ¿Pensando en Xiomara otra vez? –
 
– Ajaaa.. – dijo Carlos suspirando.
 
– Llevas mucho tiempo así… deberías de hacer algo pronto. Creo que no sabes que ella solo estará en el pueblo por un corto tiempo y luego tendrá que regresar al Norte con sus papás –
 
La China siempre estaba enterada de *casi* todo lo que pasaba en el pueblo. Cualquier noticia llegaba a sus oídos antes que a nadie, y usualmente no se equivocaba.
 
– Yo sé dónde vive Xiomara… ¿quieres que te muestre? –
 
– Ahorita??? –
 
– Ella también está despierta, vamos!, es tu oportunidad! –
 
Se sonrojó un poco al pensar que iría a verla, pero no se opuso a seguir a su prima.
 
Xiomara vivía en los límites del pueblo, con la entrada de la casa justo frente a los campos de tunas. Aquella noche estaba fuera de la casa, recostada en la arena de la calle, mirando a la luna con fascinación y jugando con la arena entre sus dedos.
 
Carlos y la China la vieron a lo lejos, él se sonrojó más y empezó a caminar más despacio. Cuando su prima vio que se estaba quedando atrás, se volteó y preguntó qué sucedía
 
– Tengo…. miedo –
 
– MIEDO???? TÚ????? Pero…. si tú no le tienes miedo a nada!! –
 
– Pues… esto es diferente, no es miedo sino…. es que no sé qué decir! –
 
– Lo sabrás… vamos – Le tomó la mano y empezó a jalarlo.
 
Cuando ya iban a mitad del camino el cielo se nubló y empezó a llover a cántaros. Xiomara se levantó deprisa y corrió al interior de su casa.
 
– Aaaaaay, es verdaaaad!! Isidro dijo que hoy en la noche iba a llover!!!, cómo se me fue a olvidar? – Exclamó la China.
 
Carlos sintió un poco de alivio al zafarse de la situación, aunque al mismo tiempo frustración, pues en verdad quería acercarse a ella.
 
– Ni modo primo, ya será mañana, pero no dejes que pase más tiempo! –
 
– Ya sé… gracias Chinis, mañana… –
 
El agua de lluvia era una delicia, la noche no era calurosa, pero ciertamente se agradecía que refrescase un poco más. 
 
 
 

continuará…

Cosas que hago cuando nadie me ve

 
 
– Bailar de forma ridícula (no muy diferente de mi forma de bailar en público…)
 
– Ejercicio (ya sé, ni que fuera algo vergonzoso pero bueno….)
 
– Limpieza de la casa (es una sorpresa agradable, no?)
 
– Sacarme los mocos, eructar, echarme pedos, y demás funciones fisiológicas socialmente inaceptables…
 
– Rascarme la entrepierna (lo peor es tener que esperar a estar solo…)
 
– Tocar la guitarra (es un acto muy personal para mi)
 
– Jugar Super Nintendo (mis hermanos prefieren las gráficas 3D de alta definición)
 
– Tratar de llorar (tengo buenos motivos pero nomás no me sale!….por qué seré tan optimista?)
 
– Ver soft porno en internet (pa qué negarlo?)
 
– Ver películas de acción, espionaje, kung fu y ciencia ficción (sigo siendo un geek de corazón)
 
– Conectarme música al cerebro y dejarme llevar (eso lo hago en la oficina cuando todos se van a comer)
 
– Concentración sensorial (es… algo complicado de explicar, luego les cuento si les interesa)
 
– Moverme en cámara lenta (buen ejercicio también)
 
– Practicar algunos movimientos de artes marciales (usualmente en la cocina mientras espero al microondas)
 
– Analizar con detalle mis alrededores (cuando estoy en un lugar que no conozco, como una casa ajena)
 
– Leer (no me gusta ser interrumpido)
 
– Escribir en el blog (lo mismo)
 
 

En temporada de mangos

 
Camino las calles bajo un sol que no perdona ni a la sombra. El degradé está de moda dice David…
 
Irónicamente, salir de la casa me es beneficioso. El encierro y la cotidianeidad anulan la creatividad.
 
O tal vez no soy lo suficientemente creativo para evitar el hastío.
 
Pienso en migrar por una temporada, no por el clima, sino por la pastura.
 
Y luego vienen de nuevo las posibilidades, como si alguien me estuviera mirando y decidiera consentirme solo para evitar que me marche.
 
…. y luego reiniciamos el ciclo. Con diferente clima.
 
Ayer dijeron que el Sol no se ha movido en 78 días.
 
Es preocupante si eres de pensamientos fatalistas, o esotéricos.
 
Me preocupa más el quedarme estático yo.
 
Hoy descubrí que la pizza está debajo de nosotros en la cadena alimenticia.
 
Pizza habiendo mangos… qué dice eso de mí?
 
Árboles bellísimos cargados de mangos en terrenos baldíos.
 
Comprarlos cuando se están cayendo de los árboles… qué dice eso de mí?
 
Saldré en mi elegante ropa de oficina con mi morral para recogerlos.
 
Es temporada de mangos.

En un mundo extraño

 
Supón que un día te enteraras de una verdad secreta sobre el mundo, el universo, o el espíritu. No que te lo cuenten, sino que te conste que es verdad; lo has visto, lo has tocado, lo has vivido.
 
Puede ser cualquier cosa: que los vampiros existen, que tu vecino es un extraterrestre, que existe la magia, que existe una gran conspiración secreta para dominar el mundo. Lo que sea.
 
¿Cambiaría tu vida?
 
Digo, has sobrevivido todo este tiempo sin saberlo, y el que lo sepas realmente no cambiará sus efectos en el mundo.
 
Tal vez pensarías "Bueno, pero puedo hacer algo para evitarlo, ahora que ya lo sé"
 
¿Lo harías de verdad?
 
¿Y si no tuvieras los medios?
 
¿Y si pusiera en riesgo no solo a ti, sino a tu familia y gente que quieres?
 
Probablemente seguirías con tu vida normal, tratando de sobrevivir el día a día, tratando de construir un futuro del que puedas depender.
 
Probablemente te guardarías el secreto y te harías a un lado.
 
¿Cuántos serían como los héroes de ficcion, que lo abandonan todo para tratar de hacer un mundo mejor, sin que el resto de las personas lleguen alguna vez a saber los sacrificios hechos?
 
¿Y cómo se mantienen esas personas? Luchar con hombres lobo no ha de ser barato si las balas tienen que ser de plata.
 
¿Y si te enteraras que vivimos en un mundo que no es real, como la Matrix?
 
Qué importan las cosas triviales del mundo, si no es real, ¿no?
 
Aún si la realidad no tuviese sentido (y hablo en un sentido extenso, no solo en el caso de la Matrix)… no se dejaría de percibir como realidad, es difícil ignorar el hambre, el cansancio, la necesidad.
 
Me pregunto si habrá alguien matando demonios esta noche. Viviendo con una percepción del mundo que nadie más ve. Aislado, solitario, tal vez añorando una "vida normal", pero sintiéndose responsable por el conocimiento que tiene.
 
Me pregunto si al pasar por la calle nos vería a todos pensando "benditos ignorantes, si tan solo supieran…. que el mundo no es como creen, que vivimos en un mundo extraño"
 
 
 
 

La solución a todos los problemas

 
El otro día vi un episodio de Monty Python Flying Circussss (así lo pronuncian), en el que vi algo que me pareció interesante. Era un sketch sobre un supuesto programa de televisión llamado "Cómo hacer las cosas", en el que enseñaban cosas como:
 
CÓMO TOCAR LA FLAUTA
 
1.- Soplas por este agujero
 
2.- Mueves los dedos en este extremo
 
Así es como se toca la flauta.
 
 
Y otras "explicaciones" más ridículas como:
 
CÓMO LIBRAR AL MUNDO DE ENFERMEDADES
 
1.- Juntas a un montón de científicos
 
2.- Hallan la cura para las enfermedades
 
3.- Se la dan a todo el mundo
 
 
En fin, comedia absurda aparte, la premisa me pareció interesante, y se me ocurrió una nueva Frase del Gitano:
 
"La solución es muy simple, ¡sólo hay que hacer lo imposible!"
 
 
Soy un hombre pragmático, no le veo la razón a complicar las cosas que pueden ser más sencillas. La gente tiende mucho a eso, tiende a pensar demasiado a sobre-analizar, a preocuparse por detalles que vistos desde un panorama mayor realmente son insignificantes. El día que se acabe el mundo (en 50 mil años según científicos que analizan demasiado) nada habrá importado, nos volveremos polvo de estrellas y volveremos a empezar de cero.
 
Y bien, todo esto viene a colación porque he sido invitado a participar en una Bienal de Arte Digital.
 
Si bien sí me considero un artista, soy un tipo de artista que no entiende el arte (ja!). Al menos no el arte moderno. Ahora todo se trata del "mensaje subyacente de deconstrucción de las imposiciones sociales y la corrupción moral…"  eso o los problemas psicológicos que pueda tener el ente que se haga llamar "artista" en estos días.  Voy a las exposiciones y leo las críticas o el prólogo escrito por un respetado experto, en las que elaboran sobre lo maravilloso de la propuesta artística y su mensaje bla bla bla….
 
Y yo solo veo unos recortes de monografías sobre el cuerpo humano (que las venden en las papelerías) rayoteados con crayola.
 
La verdad es que la mayor parte del tiempo los artistas modernos no tienen la más mínima idea de qué están haciendo o si hay un mensaje.  Y no es que no lo haya, pero si ni siquiera sabes lo que quieres decir… ¿es un mensaje efectivo?
 
¿Acaso sirve de algo?
 
Y todavía le ponen "sin título"…. o sea….
 
Me gusta el concepto del arte, pero creo que no tengo cabida en ese mundo. O probablemente sí, me parece que les gusta cuando alguien los critica desde un punto de vista analítico-conceptual.
 
No es que me importe, de todos modos haré las cosas a mi manera, pero no puedo evitar sobre-analizar esto.
 
Porque de verdad me gusta el arte,
 
y hacer las cosas que son imposibles.

Insomnio

 
Últimamente no me da sueño.
 
Que es diferente de no poder dormir. Puedo dormir, puedo quedarme dormido a voluntad, de la misma forma en que puedo controlar otras funciones de mi cuerpo a voluntad. (Se sorprenderían…. )
 
Me acuesto todas las noches con la mente completamente lúcida, los ojos frescos y el cuerpo relajado.
 
No estoy cansado, no tengo sueño.
 
Es muy extraño, no recuerdo cuándo empezó pero no tiene mucho tiempo, tal vez un mes y medio.
 
Me duermo porque debo descansar, eso lo sé. Y por que ya no hay nadie conectado a las 2 am, ni nada útil para hacer.
 
Además de que de todas formas me salen ojeras si me desvelo.
 
Recostado sin sueño, mi mente divaga.
 
Últimamente no se detiene, casi siempre hay un pensamiento cruzando de un lado a otro.
 
Puede que eso tenga algo que ver.
 
Pienso en lo que sucede, en lo que quiero que suceda, en lo que significa, en mi vida, en cómo se ve desde afuera, en las posibilidades.
 
¿Y si tomo mis cosas y me voy de aquí?
 
De forma definitiva. Lejos, muy lejos, lejos de todo.
 
10 años (casi 11!) en este lugar ya ha sido mucho tiempo.
 
Me siento estancado, siento que este lugar es muy pequeño para mí.
 
Qué me amarra? Ya no voy a la escuela, no tengo obligación con nadie más que yo mismo.
 
Sí tengo un par de "cadenas" legales por las que no sería buena idea irme ahorita.
 
Aparte del sentido común. No tengo cómo irme ni los recursos para aguantar mientras encuentro algo mejor.
 
Y todo lo que he construido? Todo lo que he logrado?
 
Desecharlo así nomás?
 
Una de las cosas que más me molesta es el desperdicio. Y más de mi vida, de mi tiempo.
 
He ahí el dilema. Qué estoy perdiendo más? mi tiempo al quedarme o mis logros al irme?
 
(O su tiempo al estar leyendo esto?)
 
Al menos disfruto la tranquilidad y el silencio de estar despierto en las noches.
 
A veces pienso en irme durante la noche, sin avisar. No por miedo, ni por huir ni nada. Es solo que me agrada caminar de noche.
 
Y amanecer en un lugar nuevo.
 
Mis historias siempre empiezan cuando empieza el día. Simplemente me parece lógico, apropiado.
 
Creo que es eso (o en parte eso). Ya me cansé de despertar siempre en el mismo lugar. De la misma historia.
 
Necesito inspirarme.
 
Necesito soñar.
 
Necesito que me de sueño.
 
 
 
 

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